martes, 15 de diciembre de 2015

Los básicos de la Antártida: geografía, clima y alguna curiosidad

El origen del término ‘Antártida’ procede de dos palabras griegas: “anti” (lo opuesto de) y “arktos” (el oso). Los griegos denominaban “arktos” al Polo Norte, haciendo referencia a la constelación de la Osa Menor, en la que se encuentra la estrella polar, necesaria para ubicar el Norte durante la noche. Es decir, ‘Antártida’ la definimos por oposición al Ártico, pero solo eso, porque cuenta con unas características geográficas y climáticas tan específicas que hacen de este continente un lugar único y con una historia propia. Por ejemplo, es un continente rodeado de océanos, a diferencia del Ártico, que es, en esencia, un océano rodeado de continentes.

Mapa Historia Antartida
Mapa histórico de la Antártida 1906 / Justhus Perthes - Zonu.com


Situación geográfica

La Antártida se sitúa al sur de la llamada convergencia antártica, una región comprendida entre los 55º y 58º de latitud sur y que la rodea por completo. Tiene una forma casi circular, de la que sobresale la península Antártica desde el sur hacia el norte.

Diámetro y superficie

Cuenta con un diámetro de unos 4.500 km y una superficie de en torno a los 14 millones de km2. Esto le hace tener un tamaño superior a Australia (aproximadamente 7,7 millones de km2) y algo menor que el de América del Sur (17,8 millones de km2). Por cierto, está separado precisamente de América del Sur por 1.000 km, de África por 3.800 y de Australia por 2.500 km. 

El más frío… y el más seco y ventoso

La Antártida es el continente más frío del planeta, pero también es el más seco, el más ventoso y el que tiene una mayor altura media (más de 2.000 m sobre el nivel del mar).

La temperatura promedio de enero, el mes más cálido del verano antártico oscila entre los 0,4ºC en la costa y los -40º en el interior. Durante el invierno, las temperaturas se sitúan entre los -23ºC y los -68ºC. Como dato curioso, os cuento que la temperatura mínima más baja registrada es de -93ºC, y se alcanzó el 10 de agosto de 2010.

Las precipitaciones en este continente son escasas (ver gráfico de temperaturas medias) y las que se producen son, en su mayoría, en forma de nieve. Sin embargo, el calentamiento global estaría haciendo que nevase más en la Antártida, lo que aceleraría el deshielo y la elevación del nivel del mar, según un estudio de Nature Climate Change recogido por el diario El País en este artículo. En la Antártida predominan los fuertes vientos, con ráfagas de hasta 350 km. Las ventiscas o blizzards que arrastran nieve tienen hasta nombre propio, son los “vientos blancos”.

Gráfico precipitaciones Antártida
Precipitaciones medias anuales en mm en la Antártida / Zonu.com 

Las dos Antártidas: la oriental y la occidental

Las montañas Transantárticas, de unos 4.000 km de extensión, dividen el continente en dos partes desiguales: la Antártida oriental y la occidental.

En la Antártida oriental se encuentran rocas muy antiguas, de más de 550 millones de años y está recubierta por una capa de hielo que en algunas zonas supera los 4.500 m de espesor.

La Antártida Occidental es la más afectada por el aumento de temperatura del planeta. En ella las rocas son más recientes, su cubierta de hielo es más delgada y alberga las montañas Ellsworth, donde luce el pico más alto del continente, el monte Vinson (4.897 m).

Monte Vinson
Monte Vinson

Un tesoro de agua dulce

En la Antártida se almacenan en forma de hielo más de las tres cuartas partes del agua dulce de la Tierra. El espesor medio de la capa helada supera los 2.000 m. Si todo ese volumen de hielo se derritiera, el nivel del mar se incrementaría en 65 m. Un escenario no probable en las escalas de tiempo habituales para los seres humanos, como precisan Hernán Moreano y Mónica Riofrío, dos de los expertos en Oceanografía que participaron en el proyecto Antártidaeduca de 2010.

Días y noches antárticas

En el solsticio de verano (21 de diciembre, en el hemisferio sur), en cualquier punto al sur del círculo polar Antártico, el día tiene 24 horas de luz. En cambio, en el solsticio de invierno (21 de junio) el día cuenta con 24 horas de oscuridad. La situación más extrema la encontramos en el polo Sur geográfico, donde el sol permanece seis meses sin ocultarse en el horizonte, y otros seis meses sin aparecer. En la transición de un escenario a otro solo hay penumbras.

Mrr


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